El intendente Leonardo Raimundo recibió a integrantes de la familia Belnudo y les entregó un decreto de reconocimiento por su extensa labor comercial en la ciudad. El tradicional negocio familiar cierra sus puertas tras siete décadas de actividad.
En un encuentro realizado este miércoles en la sala de Prensa, el intendente Leonardo Raimundo recibió a la familia Belnudo para reconocer públicamente su trayectoria comercial, luego de que se anunciara el cierre de la histórica Panadería Imperial, ubicada en Dorrego 1960.
Acompañado por la secretaria de Gobierno, Verónica Cittadini, y del concejal Hernán Ore, el mandatario entregó una copia del Decreto N.º 194, mediante el cual la Municipalidad destacó la intensa labor comercial desarrollada por la familia a lo largo de 70 años de actividad.
Durante la reunión compartieron un desayuno y mantuvieron una charla cordial en la que repasaron la historia del emprendimiento familiar y analizaron la actualidad del sector panadero. El intercambio estuvo marcado por anécdotas y recuerdos de una actividad que atravesó generaciones.
Según se destaca en el decreto, la historia comenzó con Antonio Benito Carmelo Belnudo y María Magdalena Vitantonio, inmigrantes italianos que iniciaron su actividad en Rosario. Tiempo después se radicaron en San Lorenzo, donde desarrollaron el negocio que con los años se convertiría en la reconocida Panadería Imperial.
Entre risas, Sergio Belnudo comentó que muchos vecinos aún se resisten a aceptar el cierre del local debido al fuerte vínculo afectivo construido durante décadas. Sin embargo, señaló que continuará ligado a la panadería, aunque de manera más relajada y como una actividad que seguirá ejerciendo por pasión.
El reconocimiento municipal puso en valor el aporte realizado por la familia Belnudo al desarrollo comercial de la ciudad y el legado de un establecimiento que formó parte de la vida cotidiana de varias generaciones de sanlorencinos.
